A la persona humana no se le pone precio
Tu costumbre de hacer chistes de las trabajadoras sexuales, tu indiferencia a las condiciones de trabajadores o los niños explotados en las calles. Aportan a que esta práctica no se pueda arrancar de raíz.
Tu costumbre de hacer chistes de las trabajadoras sexuales, tu indiferencia a las condiciones de trabajadores o los niños explotados en las calles. Aportan a que esta práctica no se pueda arrancar de raíz.
Rosa, Aurora y Ana, mujeres embarazadas, exigiremos justicia por ustedes, pero también reivindicaremos lo sagrado de la vida hasta que sea intocable, incuestionable y acogida por todos los mexicanos.